El interés simple calcula cada periodo sobre el capital inicial. El compuesto añade el interés generado al saldo, de modo que los periodos posteriores calculan rendimiento sobre una base mayor.

Con 1.000 euros al 5 % durante tres años, el método simple genera 50 euros cada año y termina en 1.150. Con capitalización anual, el saldo pasa por 1.050, 1.102,50 y 1.157,63. La diferencia crece con el tiempo, el tipo y la frecuencia de capitalización.

Compara supuestos equivalentes

Antes de comparar, confirma que el tipo y el periodo se expresan de forma compatible. Un tipo nominal con capitalización mensual no se interpreta igual que una tasa efectiva anual. También debes distinguir aportaciones al inicio o al final del periodo.

Explora ambos casos con las calculadoras de interés simple e interés compuesto. Los rendimientos futuros no están garantizados y la inflación puede cambiar el poder adquisitivo del resultado.